Un mapa es una representación gráfica, generalmente plana, de una parte de la superficie terrestre, el cielo o un espacio imaginario. Puede tener funciones navegacionales, políticas, científicas, artísticas o simbólicas. Los primeros mapas datan de períodos históricos antiguos, como los de Mesopotamia, Egipto, China y Grecia.
Durante la Edad Media dominaron los mapas T-O, los cuales eran representaciones simbólicas del mundo, centrados en Jerusalén, con Asia en la zona superior, Europa a la izquierda y África a la derecha. Su función era fundamentalmente religiosa y filosófica. Un ejemplo destacado es el Mapa de Hereford (1300).
Con la expansión europea por América y el comienzo de la era de los descubrimientos, se desarrollaron los mapas portulanos, que eran mapas náuticos con líneas de rumbo y un gran detalle en las costas. Gerardus Mercator revolucionó la cartografía con la proyección Mercator, la cual se sigue utilizando para la georeferenciación. A partir del siglo XVII, la cartografía comenzó a perfeccionarse. Además, surgió el atlas moderno, que unía diferentes mapas geográficos en un solo libro. Estos atlas, apoyados por los grabados calcográficos, fueron herramientas clave para la difusión de la cartografía como arte y ciencia. La creación de mapas se volvió cada vez más matemática y precisa, apoyada en observaciones geodésicas. Durante el siglo XVIII, aparecieron las primeras instituciones cartográficas oficializadas, como la Ordnance Survey, fundada en 1791 en Inglaterra.